El problema de las TIC con la educación y su papel en la creatividad
En lo referente a las TIC y su inclusión en la educación, implica cambios y reconocimientos que parten del hecho de que las instituciones educativas conozcan el papel que pueden desempeñar estas herramientas tecnológicas en el alcance de los objetivos educativos propuestos. Ya que se ha reconocido en variedad de estudios y experiencias en las que se evidencia que estas tecnologías logran un lugar protagónico en la relación y el proceso de enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, no existen conclusiones en los mismos que sean de carácter determinante sobre la utilización de las mismas, ni tampoco se afirma categóricamente que sean ellas los verdaderos artífices de una mejora sustancial en los aprendizajes, aunque sí parece haber cierto consenso al considerar que pueden resultar unos fabulosos recursos facilitadores del mismo, si son utilizadas adecuadamente (Moral Pérez, 1999, p. 34).
Por lo considerado anteriormente, sobre la necesidad de identificar los recursos tecnológicos a los que acudirá un docente para lograr sus objetivos educativos, se incluye la selección del software que se utilizará con los estudiantes, para determinar cuáles contribuyen al desarrollo de la capacidad creativa de los alumnos, puesto que existen múltiples aplicaciones informáticas (Moral Pérez, 1995), tales como “las enciclopedias de consulta, las reproducciones de documentos valiosos; software de creación y edición; de programación;
de simulación de casos y juegos, etc., cuya finalidad puede variar considerablemente en función del uso que se haga de ellos” (p. 36).
Clasificación de programas con soporte informático proporcionada por Moral Pérez (1995, p. 38)
Precisando de una vez algunas aplicaciones informáticas que pueden tener fines pedagógicos presentadas por Moral Pérez (1995) son: Software instruccional como aplicación didáctica, o aquel que propicia la automatización de ejercicios o exámenes de distintas materias; los tutoriales que enseñan procesos; simuladores de situaciones reales o experimentos; los que proporcionan datos enciclopédicos. También se encuentra el software de uso general con múltiples aplicaciones: procesadores de textos para trabajar con información textual; programas de gráficos; para la creación o edición de animaciones; editores de vídeo, de sonido de partituras musicales. Los que permiten desarrollar publicaciones electrónicas (Toolbook, Hypercard). Para el diseño de cursos interactivos destinados. Juegos en general; los bancos de datos y el uso del correo electrónico (p. 37).
En líneas anteriores hemos considerado la importancia de desarrollar la creatividad en la infancia, por las características de esta etapa del sujeto que es susceptible a los diferentes cambios y transformaciones que se pueden realizar en el ambiente para su potencialización. Sin embargo, el desarrollo de la creatividad de los individuos se presenta como una necesidad social que hace parte de los objetivos que se establecen a nivel educativo desde diferentes instituciones y estamentos gubernamentales y no gubernamentales, a nivel internacional y nacional desde cada país.
Igualmente, la creatividad a nivel cultural es importante dentro del desarrollo tecnológico, científico y demás, porque las ideas y las producciones originales de ciertos individuos dan lugar a nuevos inventos útiles para la humanidad. Tal como lo evidencia Moral Pérez (1995) cuando alude a la riqueza de los cerebros para la renovación social y cultural:
La «riqueza de cerebros» se considera el mayor potencial de las
naciones. La renovación social, tanto a nivel tecnológico como a nivel humanístico, depende de la capacidad creativa de los individuos que forman parte de
la sociedad de un país. Ahora bien, todas estas exigencias conllevan un planteamiento de la enseñanza completamente nuevo, divergente (Moral Pérez, 1995, p. 39).
La posibilidad de ver las TIC como medios para desarrollar la enseñanza y el aprendizaje en la escuela buscando los fines anteriormente mencionados, que haga que los niños expresen y desarrollen su imaginación y se sientan satisfechos con el aprendizaje que van alcanzando. Las TIC se pueden concebir con unas herramientas didácticas que brindan novedad y generan motivación en el aula, incorporarlas en los procesos educativos responde a las necesidades actuales de la sociedad en la que los cambios tecnológicos juegan un papel primordial. Además, la tecnología ofrece diversos formatos, software y diversidad de contenidos que permiten el fomento de la creatividad.
Las herramientas tecnológicas que combinan formatos diversos, tales como
vídeo interactivo las diversas aplicaciones multimedia e hipermedia, son identificadas como las más eficaces para fomentar la creatividad, entendida como
productividad, puesto que posibilita mayores niveles de interactividad entre
el usuario y el programa (Moral Pérez, 1995, 47-48).
Es evidente entonces, con las consideraciones anteriores que se pueden tener en cuenta un conjunto de factores que contribuyen al desarrollo de la creatividad, entre estos están: el clima educativo de la clase, las actitudes del docente, la metodología didáctica empleada, los recursos y técnicas utilizadas, así como el fomento y desarrollo de actividades perfectivas dentro de un marco de libertad y tolerancia (Moral Pérez, 1995, p. 43).
Para finalizar, se plantea que la creatividad en la infancia es fundamental desarrollarla en la escuela y en los diferentes espacios formativos en los que se involucra la infancia, lo que requiere que los maestros de Educación Infantil tengan una formación y competencias necesarias para alcanzar y brindar las posibilidades de desarrollo de la creatividad en la infancia. Esto se da a través de la formación teórica y práctica en creatividad e inteligencia para que no existan creencias falsas frente a la capacidad creadora como se evidenció en el estudio de Jiménez y Muñoz (1995). Aunque las limitaciones que pueden encontrar los docentes son numerosas como la falta de recursos y las rigideces del sistema educativos como lo plantea Jiménez y Muñoz (1995)
La falta de recursos adecuados para formar inicialmente al profesorado universitario encargado de entrenar a los futuros maestros. En segundo lugar, la rigidez de todo el sistema educativo y su resistencia a dar libertad a los niños. Por último, la filosofía de vida actual que potencia más las relaciones de los niños con los aparatos que con las personas. (p. 1118)
Y adicional a esto las TIC son herramientas que aunque carecen de mucho más desarrollo explicativo que les permita a los docentes usarlas en el aula de clases, exige de ellos documentarse sobre las mismas para lograr una interacción con las mismas y aprovecharlas como recursos que permitan incrementar el desarrollo creativo de los estudiantes.
Referentes bibliográficos
García, G. J. (1998). La creatividad y la resolución de problemas como bases de un modelo didáctico alternativo. Revista Educación y Pedagogía. Vol. X N° 21, Mayo-Agosto. Pp. 143-174.
Jiménez, L; Muñoz, M D; (2012). Educar en creatividad: un programa formativo para maestros de Educación Infantil basado en el juego libre. Electronic Journal of Research in Educational Psychology, 10() 1099-1122. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=293124654008
Moral Pérez, E. (1995). Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Creatividad y educación. Revista Educar 25, 1999. Pp. 33-52.
Rendón, M. A. (2009). Creatividad y cerebro: Fundamentos neurológicos de la creatividad. En: Revista Aula de Enseñanza e Investigación Educativa v.15, p. 117- 135.

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